Paseo de las Artes y el río Paraná
Tel: / 0341 4802245 / 940
Rosario - Santa Fe - Argentina
El viernes 25 de abril a las 20.30 hs. Carola Rondinella, María Belén Wegelin y Ralf  Seeber presentan "Agua", una performance basada  en la  investigación y creación en danza, fotografía, poesía y video.
A través del cruce de lenguajes, "Agua" intenta un acercamiento a la ciudad en la que vivimos, conociéndola en su cambiante devenir, y en su interacción con la naturaleza que la rodea y la modifica
Basándose en poesías de autores rosarinos, y a partir de registros  fotográficos y de video, se crea un entramado de imágenes, sonidos, palabras, danza y música.
Una mirada de nuestro transitar por esos lugares de Rosario, donde el río la atraviesa y la define, en un constante fluir...

Co-creación: Carola Rondinella, María Belén Wegelin y Ralf Seeber
Textos: Patricio Raffo
Música original: Claudio Bergese
Video: Huth Producciones Audiovisuales
Registro sonoro: Sonidos de Rosario
 
*Este proyecto cuenta con el apoyo del Fondo Nacional de las Artes.

Viernes 25 de abril, 20.30 hs.
Entrada libre y gratuita
En abril Vanesa Moreira, Natalia Perez y Fernando Pellegrinet coordinan el Jam de Contact Improvisación, un espacio de encuentro para experimentar el movimiento en sus diferentes posibilidades, a veces en contacto con otro, a veces solo. Un diálogo con lo que se trae como recorrido personal y lo que aparece en el intercambio con los demás.
En la danza hay momentos de silencio y otros en los que la música juega como un participante más.

Jam
Cuerpos en el suelo, respirando en sordina, inmóviles más allá del aire que nos mece adentro.
O tal vez algún rolido, algún estirarse, pero de cuerpos todavía en estado fetal en ese sueloútero.
Y aunque ya existe una danza ahí -y aunque exista una danza siempre-, en algún momento alguien hace un gesto que pasa a tener intención de danza. Es una aproximación, un señalamiento, un llamado a otro cuerpo, y a todos. La respuesta, antes que verse, se oye o se huele como el meteoro que aún no ha llegado a tocarnos. Es una melodía de roces, de respiraciones que se aceleran, de manos y pies que frenan, apoyan, empujan. Un olor a lluvia de danza. Por ahora es uno, o son dos, la semilla. Lo que viene después se parece a una reacción química, al crecimiento de una planta, al agua ocupando un cauce cuando crece un río de montaña. Multiplicación, propagación y mutación. Es el universo haciéndonos comprender que somos el universo. Y estamos acá, ahora todos, (de)liberadamente o no, bailando.
Se escucha una risa. Alguien se descuelga de un cuerpo como del árbol de la infancia. Hay dos practicando estándares del contact: mesubotesubís, tearrastromearrastás. Unos brazos se proyectan como rayos y giran, queriendo cortar los cuerpos por la mitad. A su lado alguien suaviza la imagen bailando una deformación de padedés. Un dúo establece una capoeira en cámara lenta. Se forma una montaña de cuerpos. Unos chicos de la escuela de acrobacia la saltan y caen y ruedan del otro lado. Más risas. Y aunque ya existe una música ahí -y aunque exista una música siempre-, alguien pone un disco y empieza a sonar una música.
Cincuenta personas. Tres horas. Todo un arco de danzas, y sólo explorándolo desde una nomenclatura arbitrariamente esdrújula: estáticas, mínimas, rígidas, robóticas, plásticas, acrobáticas, frenéticas; pseudoclásicas, eclécticas, contemporáneas; dramáticas, cómicas, románticas, eróticas, lúdicas. Hay juego. En el sentido de diversión, recreación, en el de correspondencia, y también en el de apuesta. Aislando cada movimiento se puede identificar una mimesis, la estación de un recorrido corporal, la búsqueda de un límite, la salida a posibilidades más allá. Y para el otro lado, si se suman todas las danzas se percibe, aunque esquivo, inefable, un absoluto, una verdad inalcanzable salvo por este resplandor, la belleza.
Llega el final. Se forma un círculo para retener por un momento la experiencia, agradecer y soltar. Nos vamos. Eso que fuimos todos bailando -magia química, vegetal, fluvial- también se va. Y en el centro del círculo queda latiendo el cristal, el fruto, el charco, la huella. / Fernando Pellegrinet                                                           

Sábado 26 de abril a las 16 hs.
Entrada libre y gratuita
El Swing es un estilo de Jazz originado en los años '30s que se hizo muy popular en EEUU sobre todo en Harlem, un barrio cercano a Manhattan New York donde se encontraba el Savoy Ballroom, allí se originó este estilo de baile denominado Lindy Hop que luego se expandió por todo el mundo.
Este taller, coordinado por  Maximiliano Navarro, se propone como un espacio para aprender a bailar Swing (Lindy Hop) compuesto por diferentes estilos: Social Dance, Charleston, Solo Charleston, Jazz Steps y rutinas coreográficas. También se trabajará sobre musicalidad y ritmo.
El taller está destinado a aquellas personas que estén interesadas en aprender este género sin experiencia previa.

Comienzo: Miércoles 7 de mayo
Miércoles de 18 a 20 hs.
Gratuito. Cupo limitado

Inscripción abierta de martes a viernes de 10 a 18 hs., personalmente en la oficinas del CEC (Paseo de las Artes y el río).
+ Info: llamando al 4802245/940, de martes a viernes de 10 a 18 hs. o enviando un mail desde aquí
Llega al CEC la primera gran retrospectiva del artista más importante, sensual y provocador que ha dado la Argentina.
Su vestuario original, su colección de instrumentos, sus premios y distinciones, sus letras manuscritas, fotografías inéditas, sus filmaciones personales en súper8, sus recetas de cocina y un sinfín de anécdotas y testimonios de sus admiradoras y seguidores convierten a esta muestra en una experiencia única que te hará vibrar nuevamente.
Mucho más que una exposición. Un mundo de sensaciones.
A todo esto se sumará la presentación de Rosario Pop Orchestra, con 16 músicos en escena, acompañados por el Ballet "D C Company" de la coreógrafa Carla J. D'Ottavio.

Roberto Sánchez nació a las tres y veinte del 19 de Agosto de 1945, en la Maternidad Sardá, de Parque Patricios, Capital Federal. Sandro el 9 de julio de 1957 en el Salón La Polonesa, de Valentín Alsina.
Desde su primer simple doble (Eres el demonio y ¿A esto le llamas amor?, 1963)  hasta su último álbum (Secretamente palabras de amor -Para escuchar en penumbras-, 2006) vendió más de 22 millones de discos. La canción Tengo está considerada como la N° 15 entre los mejores temas de la historia del rock argentino por la cadena MTV y por la revista Rolling Stone.
El primer artista latino que cantó en el Madison Square Garden de Nueva York, protagonizó 11 películas (actuó en 13), ganó 11 discos de oro, decenas de platino, un Grammy a la excelencia musical, el Gardel de Oro y el Premio “Mención de Honor Senador Domingo Faustino Sarmiento”, entre tantos otros reconocimientos. Todo sin haberse olvidado jamás de sus orígenes.
Yo Sandro. Un mundo de sensaciones es un testimonio enriquecedor de su historia viva, un viaje a sus tesoros más preciados. Su vestuario original, sus premios, sus letras manuscritas, su colección de guitarras y teclados, sus fotografías inéditas, las filmaciones en su casa de Banfield, sus pertenencias más queridas, sus recetas de cocina, los rosarios y las cartas que sus fans le enviaron durante sus más de cuarenta años de profesión. Es un museo itinerante que enaltece el legado artístico y personal del ídolo de América, que hizo vibrar a tres generaciones con su voz. Una muestra que ahora llega a Rosario, la ciudad que conoció cuando era Sandro y los de Fuego y que eligió para estrenar todos sus espectáculos, “su novia” como decía al comenzar cada show. 
A todo esto se sumará la presentación de Rosario Pop Orchestra, con 16 músicos en escena, acompañados por el Ballet "D C Company" de la coreógrafa Carla J. D'Ottavio.

Apertura: sábado 22 de marzo, 19.30 hs. en el CEC (Paseo de las Artes y el río)
Visitas: del 22 de marzo al 27 de abril, de miércoles a domingos de 15 a 20 hs.
Entrada: $30
Jubilados y estudiantes: 2 x 1 (con identificación que valide su condición).